ESCUELA DE PADRES

ESTO ES MUY SENCILLO

 

APRENDER PARA ENSEÑAR

 

Educación inicial

Disciplina positiva

Educando en familia

Berrinches y pataletas

¿Qué esperar de un niño...

 ¿Qué esperar de mi hijo...

 

 

 

 

 

 

 

 EDUCACIÓN INICIAL   

 

                                                                            Elaborado por Susana Ortega                  

                                                                                      Centro Orientación  STA

     

      Son diversas las razones por las cuales los padres toman la decisión de llevar a sus hijos a una guardería o preescolar, bien sea por la necesidad de salir a trabajar, o porque simplemente creen que ya está en edad de hacerlo. La entrada del niño en la educación inicial supone para él un importante cambio: implica la salida del mundo familiar donde el niño ocupa un papel determinado, con una forma determinada de comunicarse y relacionarse, con un espacio que le es conocido y le da seguridad y protección; todo esto va a modificarse significativamente: su mundo de relaciones va a ampliarse al salir del círculo estrecho familiar (nuevos adultos y nuevos niños) y va a entrar en contacto con el nuevo espacio de la escuela


      Todo esto va a suponer un conflicto básico: la separación mutua. Esta primera separación y la forma en cómo se resuelva va a tener una gran trascendencia en el futuro proceso de socialización y de aprendizaje. Es por ello que se considera de vital importancia la atención cuidadosa de este proceso.

      Este periodo se entiende como un cambio mediante el cual el niño va asimilando emocionalmente tanto los inconvenientes, en el sentido de que la separación le va a resultar dolorosa, como las ventajas, porque esta separación le va a suponer adquirir y afianzar sucesivamente su autonomía personal y grado de socialización, pilares básicos para la estructuración de su personalidad. Para todo ello va a necesitar que el entorno de adultos le ofrezca una gran comprensión y ayuda, ayuda que no consiste en evitar sus sentimientos y conflictos, sino en entenderlos.

 

      Se debe comprender que cada niño tiene un ritmo de adaptación personal que hay que respetar. Es común que manifieste rechazo a la escuela llorando, no comiendo, no durmiendo, aislándose; estas son manifestaciones normales de esta etapa y si se viven de una forma natural (sin angustias ni de los educadores  ni de los padres se estará ayudando al niño.


      Al hablar de separación mutua de niño-familia, suponemos que no sólo se adapta el niño, sino que los padres van a tener que adaptarse también. Los padres tendrán una gran influencia con sus temores, sus expectativas, su ansiedad, su seguridad o inseguridad en el paso que han dado, su grado de confianza en las posibilidades del niño y de la escuela. Todo esto es transmitido y captado por el niño.

 

      Algunos aspectos observados frecuentemente que entorpecen la adaptación del niños son: el chantaje afectivo ("no llores que mamá se va triste"), la mentira ("no llores que mamá ya viene") y el engaño (la utilización de juguetes y golosinas para que el niño se quede en la escuela). No es cuestión de “esforzarse” ni de "engañarnos" o "engañar" al niño sino de aportar y resolver esta situación, de ahí la importancia de la seguridad que la escuela les ofrezca y del estrecho contacto con  los educadores.

 

                                     ¿Cómo ayudar al niño en su proceso de adaptación?

 

·         Estimule la seguridad en sí mismo, los buenos hábitos y una fuerte autoestima, ya que son las herramientas claves que harán de la entrada a la educación una transición segura y sin mayores tropiezos para el niño.

·         Prepare al niño unos días antes de la entrada al preescolar transmitiéndole seguridad y explicándole que es un sitio en donde la va a pasar bien sin los padres y por un tiempo corto, contándole: ¿Cómo es?, ¿Qué hay allí?, ¿Qué va a hacer?, ¿Quién lo va a cuidar?

·         Deja al niño, en el preescolar por tiempos más cortos.

·         Cuéntele qué va a hacer usted mientras él está en la escuela.

·         Déjelo llevar algo de casa que le de seguridad (chupón, cobija, osito).

·         Haga rápida la despedida, pero siempre despídase.

·         Explore con el niño el salón, mostrándole que hay un lugar para sus cosas.

·         Participe con él en la preparación de la merienda e incluya lo que a él le gusta.

Lo más importante es encontrar un sitio donde el niño esté feliz y tranquilo, donde le brinden la oportunidad de tener experiencias y vivencias para lograr ser un niño seguro, alegre e independiente.

 

 

 
 

 

DISCIPLINA POSITIVA

Padres realistas en un mundo real

¿QUÉ ES LA DISCIPLINA POSITIVA?

        Generalmente tendemos a asociar la palabra disciplina con castigos y represión, convirtiéndose así en algo desagradable tanto de implementar como de recibir. Por esta razón, es importante desmitificar este concepto y verlo como clave para el desarrollo integral.

         Al hablar de Disciplina Positiva se hace referencia a la puesta de límites y establecimiento de hábitos y costumbres de una forma en la que los afectos negativos y la culpa no están presentes. Es un tipo de disciplina que se aplica a partir del conocimiento, la reflexión y el amor.

Aspectos involucrados en esta propuesta de Disciplina:

Reforzamiento Positivo: es la presencia de un estímulo que incrementa la conducta deseada.

El Padre y/o la Madre es el adulto, quien pone los límites y brinda las pautas de acción.

La culpa se conoce y se maneja para que no influya en la toma de decisiones.

El castigo es la última opción, pero a veces es necesario. Éste debe estar acorde con los actos (con su magnitud y naturaleza), darse siempre que se presenta la conducta a eliminar, y estar acompañado de una conducta alternativa.

¿POR QUÉ PADRES REALISTAS?

        El mejor padre o madre que puedes ser es el que realmente eres. Es necesario ser coherente con tus características y con tus posibilidades en el momento en el que te encuentras. No pretender hacer las cosas más allá de tus posibilidades reales.

        Algunas formas de llegar a lo anterior son:

Explorar y hacer conscientes los patrones de crianza propios.

Conocer nuestras fortalezas y debilidades como personas.

Tomar decisiones luego de un proceso de reflexión, en base al conocimiento y al análisis de la situación.

Algunas actividades que puede realizar con su hijo para fomentar su desarrollo integral

Hable con él: Estimúlelo a expresar sus sentimientos y pensamientos.

Descríbalo y señálele cuales son sus características positivas más resaltantes; esto consolida su identidad.

Bríndele seguridad a través de límites claros.

Estimule el desarrollo de hábitos saludables: establezca rutinas que sean flexibles y sencillas de seguir.

Explíquele el mundo a su nivel: déle orden a sus pensamientos.

Pinte, dibuje y juegue con él.

 

 
 

 

EDUCANDO EN FAMILIA

 

Actualmente, las exigencias de la vida moderna han influido en el funcionamiento de una de las estructuras sociales de mayor importancia como es la familia.

 

La familia es el principal ente socializador y de formación con el que cuenta el ser humano. Es una red en la que se soportan la mayoría de los patrones conductuales, las formas de sentir y de vivir y los rasgos personales que se desarrollarán a lo largo de la vida de cada uno de sus miembros.    

 

Algunos de los cambios y retos que se están presentado y que requieren esfuerzo y adaptación son: divorcios, ambos padres en la fuerza laboral, menor cantidad de tiempo en familia, mayores niveles de estrés, entre otros.

 

A pesar de esto, es necesario que la familia se adapte y logre continuar con sus funciones: brindar seguridad, amor,  valores, apoyo y educación a sus integrantes.

 

A continuación se presentan algunas herramientas que pueden ser útiles en la hermosa, pero difícil tarea de ser padres en una familia:

·    Reconozca cómo sus acciones afectan el desarrollo de los valores y la     conducta de su niño.   Frecuentemente, los niños imitan el comportamiento de sus padres. Por ejemplo, los hijos de padres que fuman tienen mayor probabilidad de ser fumadores. Tome en cuenta que sus actitudes y acciones pueden formar la opinión y la conducta de su hijo.

·  Comunique los valores familiares abiertamente: Hable del significado y de la importancia de los valores en la toma de     decisiones. Enfatice en valores  como honradez, independencia, y responsabilidad.

·  Considere los conflictos que puedan implicar sus palabras y sus acciones: Si usted promociona el valor de la honestidad y     luego le pide a su hijo que, ante una llamada telefónica, diga que usted no está, se genera un mensaje ambiguo y una enseñanza negativa en cuanto a la formación de valores. Muchas veces los niños pierden el respeto y la confianza hacia sus padres porque captan que tienen un doble discurso. Además, recuerde que los hijos tienden a imitar la conducta de sus padres

·  Cerciórese de que su niño entienda los valores de la familia y aproveche el día a día para formar a sus hijos: Habitualmente los padres asumen, equivocadamente, que los niños tienen claro el significado de los valores, cuando en realidad pueden estar confundidos si éstos nunca fueron discutidos. Usted puede comprobar la comprensión de su niño discutiendo algunas situaciones cotidianas. Por ejemplo, pregúntele qué haría si ve una cartera en el piso de un centro comercial.

·  Estimule el desarrollo de la intencionalidad en el comportamiento.

·  Exija cada vez un poco más: La adquisición de un hábito requiere de repetición constante, y la repetición es posible si hay algún tipo de exigencia. La exigencia de una conducta debe estar acompañada por la reflexión. Por ejemplo, la exigencia de lavarse las manos antes de comer debe luego acompañarse por la reflexión sobre la importancia de esa conducta.

·  Durante la primera infancia hay tres aspectos fundamentales a educar: obediencia, sinceridad y orden: La obediencia ya que la capacidad de discernir no se encuentra totalmente desarrollada, pero trate de que el niño no obedezca por miedo o “porque si”; estimúlelo a cumplir por colaborar, por la importancia que tiene el realizar la conducta solicitada. La sinceridad porque es la base de la confianza futura. Y el orden porque si no se desarrolla durante este periodo, luego es mucho más difícil y es necesario para una convivencia armónica dentro y fuera de la familia.

 

 

 

 

BERRINCHES Y PATALETAS.

¿QUÉ HACER?

Las primeras reglas son para toda la vida.

 

      Para el desarrollo sano y crecimiento de los niños, la disciplina es la mejor vía para aprender. Los niños que tienen disciplina en casa, que llevan una rutina de vida y hábitos, crece con características de responsabilidad e independencia.

      Es necesario que la disciplina esté presente desde el momento del nacimiento. Pero nunca debe ser impuesta con golpes y agresiones, sino con límites, normas claras y manifestaciones constantes de amor. Acostumbrarlos a una rutina diaria, comenzando con cosas tan sencillas como un horario para comer, dormir y jugar, los ayuda a desarrollarse como niños organizados.

      En diversos estudios se ha observado que, los niños que siguen hábitos y rutinas desarrollan la capacidad de esperar, de tolerar la frustración, y superan más rápido y con menos inconvenientes la etapa de los berrinches o pataletas.


¿Qué es un berrinche?


      Es una acción importante y fundamental para el desarrollo psico-afectivo de la personalidad, que se manifiesta, generalmente, en los niños de dos y tres años de edad.


      Se presentan en un momento en el que el niño comienza a decidir, cuando y dónde quiere hacer algo. En esta etapa empieza a ser un poco más independiente por poderse movilizar por sus propios medios, a utilizar el lenguaje como medio de comunicación y a controlar sus esfínteres.


      Durante este periodo el niño descubre que es un "YO" separado de mamá (papá o cuidadores cercanos) y por esto empieza a hablar y utilizar palabras posesivas ("mío", "solito", "yo") y se resiste a las normas de los padres y a lo que no sea de su voluntad, queriendo exteriorizar la propia en forma de pataleta o berrinche. Es decir, el niño comienza a reafirmar su propia identidad como ser autónomo y único.

      Las pataletas y los berrinches, se presentan porque el niño no ha desarrollado aún herramientas necesarias para expresar y definir sensaciones y sentimientos como hambre, sueño, cansancio, rabia, miedo o frustración.


      No se debe evitar que manifieste los primeros signos de autonomía, pero se debe garantizar que lo
haga dentro de límites y reglas claras para el niño.
 

¿Qué hacer durante un berrinche?

·                    Ser muy firme con el niño en cuanto al mal comportamiento, mantener la calma, el control y evitar los sarcasmos y amenazas. Ejemplo: "Carlos si sigues botando la sopa y llorando no vamos al parque"; entonces, "como seguiste tirándola y llorando no vamos y te quedas en tu cuarto, tu escogiste". Siempre que se presente una situación de éstas debemos cumplir con lo prometido. El niño debe entender y aprender que cuando mamá o papá dicen "no" es "no".
Establecer normas sencillas de seguir y límites claros. Estas normas y límites permitirán que cada día sean menos frecuentes las pataletas.

·                    Manifestarle constantemente amor y respeto. Un niño que tiene una relación de respeto y afecto con papá y mamá sabrá tener una buena relación de respeto con las demás personas.

·                    No demostrarle al niño angustia y rabia.

·                    No pegarle, esto no resolverá nada y por el contrario será contraproducente.

·                    Déjelo dormir una siesta, esto lo reconfortará.

·                    Evitar los berrinches antes de que se lleven a cabo distrayéndolo, cambiando de juego o actividad.

 

 

 
 

 

¿QUÉ ESPERAR DE UN NIÑO DE 6 A 8 AÑOS?

        Esta etapa incluye muchos cambios en la vida de un niño. A esta edad, los niños ya pueden vestirse por sí solos, atrapar una pelota más fácilmente solo con las manos y amarrarse los zapatos. Lograr independizarse de la familia es ahora más importante. Acontecimientos como comenzar a ir a la escuela primaria hacen que estos niños entren en contacto permanente con el mundo exterior.

        La amistad se hace cada vez más importante. En este período se adquieren rápidamente habilidades físicas, sociales y mentales. Es fundamental que el niño aprenda a desenvolverse en todas las áreas de la vida: con los amigos, en la familia, en la escuela y el deporte, entre otras cosas.

        Éstos son algunos de los cambios que puede que experimente el niño en la niñez mediana:

Cambios emocionales y sociales

.   Se independiza más de los padres y la familia.

.   Aprende a tener una noción más clara de lo bueno y lo malo.

.   Comienza a entender el concepto de futuro.

.   Entiende cada vez más su lugar en el mundo.

.   Presta más atención a la amistad y al trabajo en grupo.

.   Desea cada vez más encajar entre los amigos y ser aceptado por ellos.

Cambios mentales y cognoscitivos

.   Adquiere rápidamente habilidades mentales.

.   Tiene mayor capacidad para describir sus experiencias y hablar acerca de sus ideas y sentimientos.

.   Muestra menos atención a sí mismo y más interés en los demás.

Educación paternal positiva

.   Demuéstrele afecto a su hijo. Reconozca sus logros.

.   Ayude a su hijo a desarrollar el sentido de la responsabilidad; por ejemplo, pídale que lo ayude con las tareas del hogar, como poner la mesa.

.   Hable con su hijo sobre la escuela, los amigos y las cosas que desearía hacer en el futuro.

.   Hable con su hijo sobre el respeto por los demás. Anímelo a ayudar a las personas necesitadas.

.   Ayude a su hijo a establecer metas alcanzables; de esta manera, aprenderá a sentirse orgulloso de sus logros y a necesitar menos de la aprobación y el reconocimiento de los demás.

.   Establezca reglas claras y haga que se cumplan; por ejemplo, establezca por cuánto tiempo puede ver la televisión y a qué hora tiene que acostarse. Sea claro acerca de lo que es y no es aceptable respecto a su conducta.

.   Ayude a su hijo a tener paciencia; por ejemplo, enséñele a esperar su turno y a terminar una tarea antes de ir a jugar.

.   Anímelo a que piense en las posibles consecuencias de sus actos.

.   Hagan cosas divertidas en familia, como jugar, leer y asistir a eventos en la comunidad.

.   Involúcrese en las actividades de la escuela de su hijo. Reúnase con los maestros y el personal de la escuela para entender las metas de aprendizaje y buscar la manera de trabajar con la escuela para ayudar a su hijo a lograr dichas metas.

.   No deje de leerle a su hijo. A medida que su hijo vaya aprendiendo a leer, tomen turnos en la lectura.

.   Use la disciplina para guiar y proteger a su hijo, en lugar de castigarlo y hacer que se sienta mal por lo que hizo.

.   Ayude a su hijo a enfrentar nuevos retos. Anímelo a resolver por sí solo los problemas, como los conflictos con otro niño.

.   Asegúrese de que haya coherencia entre las normas que exige que se cumplan y su comportamiento.

La seguridad de los niños primero

           Al tener más independencia y aptitudes físicas, los niños están en un mayor peligro de lesiones por caídas y otros accidentes. Los accidentes vehiculares son la causa más común de muerte por lesión accidental entre los niños de esta edad.

.   Proteja a su hijo adecuadamente cuando viaja en automóvil.

.   Enséñele a su hijo a estar atento al tráfico y a seguir medidas de seguridad cuando se va caminando a la escuela, monta su bicicleta o juega afuera.

.   Asegúrese de que su hijo entienda las medidas de seguridad relacionadas con el agua, y supervíselo siempre que esté nadando o jugando cerca del agua.

.   Supervise a su hijo cuando esté realizando actividades peligrosas, como trepar.

.   Hable con su hijo sobre cómo pedir ayuda cuando la necesite.

.   Mantenga fuera del alcance del niño productos del hogar potencialmente peligrosos, como herramientas, equipos, y armas de fuego.

 

 

 
 

 

 

¿QUÉ ESPERAR DE MI HIJO DE  9 A 11 AÑOS?

A esta edad, es probable que su hijo muestre ya claras señales de una creciente independencia de la familia y un mayor interés en los amigos. Tener relaciones amistosas sanas es muy importante para su desarrollo; sin embargo, la presión de sus padres puede ser muy fuerte en este período. Los niños que se sienten bien consigo mismos pueden resistir más a las presiones negativas de sus padres y tomar mejores decisiones por sí solos. En este período de su vida, es importante que los niños adquieran el sentido de la responsabilidad a la vez que van desarrollando su independencia. También podrían comenzar a aparecer los signos de la pubertad, especialmente en las niñas. Otro cambio significativo para el cual los niños deben prepararse a esta edad es el comienzo del bachillerato.

En este periodo es posible que su hijo: 

·                                   Establezca amistades y relaciones más fuertes y complejas con sus padres. Sienta cada vez más la importancia emocional de tener amigos, especialmente de su mismo sexo.

·                                   Sienta más la presión de sus padres.

·                                   Se independice cada vez más de la familia.

·                                   Se haga más conciente de su cuerpo a medida que se acerca la pubertad. Puede comenzar a experimentar los problemas de imagen corporal y alimentación.

·                                   Enfrente mayores retos académicos en la escuela

Educación y crianza positiva

Usted puede ayudar a su hijo a hacerse independiente a la vez que fortalece su sentido de la responsabilidad y la confianza en sí mismo. Algunas sugerencias:

·                                      Dedique tiempo a su hijo. Hable con su hijo de sus amigos, sus logros y de los retos que habrá de enfrentar.

·                                      Involúcrese en las actividades de la escuela de su hijo. Participe en los eventos escolares; reúnase con los maestros de su hijo.

·                                      Motive a su hijo, tanto en la escuela como en la comunidad, a que participe en actividades de grupo como algún deporte, o a aprovechar las oportunidades de trabajo voluntario.

·                                      Ayude a su hijo a desarrollar su propio sentido de lo bueno y lo malo. Hable con él acerca de los riesgos de ciertas conductas, como fumar o involucrarse en actividades físicas peligrosas, a las cuales puedan conducirlo sus amigos.

·                                      Ayude a su hijo a desarrollar el sentido de la responsabilidad (asígnele tareas en la casa, por ejemplo). Hable con su hijo sobre el ahorro y la necesidad de manejar el dinero con prudencia.

·                                      Conozca a las familias de los amigos de su hijo.

·                                      Hable con su hijo sobre el respeto a los demás. Anime a su hijo a ayudar a las personas necesitadas. Hable con él sobre qué hacer si alguien se comporta de manera descortés u ofensiva.

·                                      Ayude a su hijo a establecer sus propias metas. Anímelo a hablar de las habilidades y destrezas que le gustaría tener y de cómo adquirirlas.

·                                      Establezca reglas claras y respételas. Hable con su hijo de lo que usted espera de él cuando no está bajo la supervisión de personas adultas. Si usted le explica la razón de las reglas, ayudará a su hijo a entender qué hacer en esas situaciones.

·                                      Use la disciplina para guiar y proteger a su hijo, en lugar de castigarlo y hacer que se sienta mal por lo que hizo.

·                                      Hable con su hijo sobre los cambios físicos y emocionales normales de la pubertad.

·                                      Anime a su hijo a leer todos los días. Hable con él sobre sus tareas.

·                                      Sea afectuoso y honesto con su hijo y hagan cosas en familia.

·                                      Asegúrese de que haya coherencia entre las normas que exige que se cumplan y su comportamiento. 

La seguridad de los niños primero

Una mayor independencia y una menor supervisión por parte de los adultos puede exponer a los niños a lesiones por caídas y otros accidentes. Los accidentes vehiculares son la causa más común de muerte por lesión accidental entre los niños de esta edad.

·                                      Proteja a su hijo en el automóvil.

·                                      Esté al tanto de dónde está su hijo y si está con un adulto. Haga planes con su hijo sobre qué hacer cuando él lo llame, dónde puede usted encontrarlo y a qué hora espera que esté de regreso a casa.

·                                      Muchos niños llegan a casa de la escuela antes de que sus padres lleguen del trabajo. Es importante establecer reglas y planes claros que guíen a su hijo cuando esté solo en casa.