HISTORIA
![]()
|
LOS DOMINICOS EN VENEZUELA
Con el espíritu misionero de Domingo de Guzmán
llegaron al continente en el año 1510, ¿Por qué eligieron las tierras venezolanas para esta experiencia evangelizadora?. Varias son las razones. Por una parte, de alguna manera eran conocidas por el mercado que se movía en torno a las perlas de las islas de Margarita y Cubagua. Por otra, los religiosos conocían al cacique Alonso por haber visitado, en alguna oportunidad, la isla de Santo Domingo. Además, era una zona no explorada todavía por los soldados. Se daban pues, todas las condiciones para su misión de paz. Sólo faltaba arriesgarse y dar el primer paso. Tres fueron las expediciones organizadas por los Dominicos. En la primera participaron los religiosos Antonio de Montesinos, Francisco de Córdoba y Juan Garcés. Durante el viaje Montesinos enferma y se ve obligado a quedarse en Puerto Rico. Por el testimonio de los religiosos sabemos que los indígenas los recibieron con agrado y que les construyeron una casa con caña y barro, sencilla pero acogedora. Así se establecieron en las costas de Cumaná, en el valle de Chichirivichi. Pero pronto van a surgir las dificultades. Los perleros visitan a los religiosos e invitan a los nativos a visitar su barco. Con este motivo hacen cautivos a la mujer y familiares del cacique a quienes llevan mar adentro. El cacique piensa que se trata de un acuerdo entre religiosos y perleros y jura, por sus dioses, que matará a los religiosos si no le entregan a sus familiares. No hubo manera de convencerlo que nada tenían que ver con el problema, y cumplió el juramento, asesinándolos. Con el tiempo insistieron con otras dos expediciones que tampoco tuvieron éxito y en las que fueron asesinados otros religiosos. Razones suficientes para buscar otros campos de misión como Coro, Barinas, Maracaibo, Mérida, Caracas. Se empeñaron en sembrar la paz y el tiempo ser testigo de su esfuerzo
RESEÑA HISTÓRICA DEL
COLEGIO SANTO TOMÁS DE AQUINO
Junta a la capilla, Nuestra Señora del Carmen, se construye la residencia de los Dominicos. Apenas lo elemental para la vida comunitaria, pero, sin duda, un hogar disponible para la acogida. Todo se reduce a unas habitaciones y a unos salones para las actividades espirituales y culturales. No obstante, es suficiente para que se suscite el interrogante: ¿Por qué no convertir los salones en un centro de enseñanza?. La idea es bien acogida y, sin pensar demasiado, comienza a hacerse realidad. De esta manera se inicia el proyecto del COLEGIO SANTO TOMÁS DE AQUINO. Pero veamos su largo, continuado y esforzado caminar.
LOS CIMIENTOS (1944 – 1950) Es el tiempo para poner los cimientos, compartir ideas y perfilar el primer esbozo del proyecto educativo. En el fondo, se trata de crear un instrumento que permita acompañar a los jóvenes en la formación de su personalidad, desde la oferta de los valores humanos.
1944 Se finalizan las obras de la casa de los religiosos, anexa a la iglesia.
1949 Se hace realidad el Colegio Santo Tomás de Aquino. Es una humilde edificación, junto a la iglesia, de un solo piso, y con sencillos salones para la actividad escolar. El primer Director fue el padre Florentino Bravo, quien junto al padre Ángel Martínez, Superior de la casa, los hermanos Francisco Palomares y Antonio Santamaría, y las maestras Emperatriz Mujica y Mercedes Mayoudón, se convertirán en los primeros maestros y animadores de las tareas educativas.
Una casa
pequeña, levantada sobre la esperanza, se va a llenar de vida. Niños y jóvenes, con la mente llena de imaginaciones, serán los protagonistas de todos los días. Desde este momento, libros, juegos y convivencia, serán amigos inseparables. El 15 de septiembre, de 19449, con 45 alumnos, es el inicio formal del quehacer educativo.
1950 El comienzo ha sido esperanzador y exige más amplitud. En este año, se amplía el colegio con un segundo piso, y con él la acogida a la familia Tomasina. La dinámica del crecimiento y esfuerzo compartido hacen posible seguir adelante. Una buena señal para mirar el futuro. Lo cierto es que van tomando forma las ideas. Más espacios, más luz, galerías que conforman un hermoso claustro, sencillas columnas sin capiteles y adornos, y arcos de medio punto, se conjugan a la perfección para lograr un ambiente educador por sí mismo.
EL CRECIMIENTO (1952 – 1961)
Este intervalo se va a caracterizar por el crecimiento. La semilla comienza a despuntar y hay que apuntalarla. Es una exigencia reforzar tanto el aspecto material como las expensas. Y por supuesto, hay que reforzar los recursos humanos.
1952 – 1956 En este periodo se intenta sobre todo reforzar el personal humano. En tal sentido, un grupo de religiosos jóvenes, llenos de expectativas, se van a convertir en magníficos soportes. Todos ellos saben de construir desde lo poco, el esfuerzo, la preparación, y desde la ilusión. Estupenda política cuando otros recursos son escasos. Con toda la ilusión del mundo y con el mejor estilo de maestros, impulsarán la tarea educativa.
1957 – 1959 Las inquietudes educativas y los deseos de superación aconsejan construir un nuevo centro escolar. Se inicia la obra en la urbanización de las Mercedes con una inmensa esperanza, pero las circunstancias políticas y las dificultades económicas, se encargarán de poner fin a este nuevo intento de crecimiento. Pero no hay tiempo para el desaliento. Campo Alegre será definitivamente el epicentro de la tarea educativa.
Se
alquilan algunas casas del entorno
del colegio con el fin de poder realizar con más facilidad y eficacia las actividades escolares. De ello todavía es testigo las quinta Carbonel, actualmente preescolar.
1960 Se convierte en una fecha muy significativa para los Tomasinos. En este año se celebra la primera graduación del plantel. Los primeros alumnos, los que comenzaron la aventura, se gradúan de bachilleres y levantan el vuelo hacia otros horizontes. Hay motivos para festejarlo.
CONSOLIDACIÓN (1961 – 1980)
El recorrido se ha enriquecido con la experiencia. Ha llegado la hora de la consolidación. Es el momento de afianzar las raíces para que resistan a las diversas circunstancias que puedan darse en el devenir del tiempo.
1962 – 1964 Nuevas personas para nuevos tiempos. Llega otro grupo de docentes, especialmente Dominicos, para reforzar las actividades. Se incardinan al trabajo educativo aportando coraje y nuevos horizontes.
1967 Se
inaugura una nueva planta
en donde funcionará la EDUCACIÓN BÁSICA. Un nuevo aporte para lograr amplitud, funcionalidad, y más alternativas para el logro de un mejor aprendizaje. Cerca de 600 alumnos pueden cobijarse bajo su techo.
1969 Otro
momento para la historia. Se inaugura otra nueva planta
dedicada a la EDUCACIÓN MEDIA Y
DIVERSIFICADA. Todo un logro matizado con esfuerzo,
empeño y unidad de
1970 – 1980 Una década para el esfuerzo continuado. Todos los días, con nuevas esperanzas, van formando ese marco propicio para el encuentro, el diálogo, y la cita, siempre buscando las motivaciones para alcanzar la mejor formación. Sin grandes acontecimientos sigue haciéndose camino. Se incorporan a los quehaceres educativos los nuevos religiosos.
LOS FRUTOS ( 1980...
Es el momento de saborear algunos frutos. Jóvenes con una formación integral, basada en una jerarquía de valores, van saliendo de las aulas para continuar estudios a nivel superior, para que un poco más tarde sean agentes en la construcción de un mundo más justo.
1983 – 1984 El centro educativo tiene un motivo para la fiesta ya que celebra la 25 graduación. Recuerdos, anécdotas, pequeñas historias, van dándole sentido a la verdadera historia de los que se están graduando. Al fin de cuentas, una satisfacción para todos.
1985 – 1995 Un intervalo en el que se siguen consiguiendo logros y se van sucediendo las diversas graduaciones de bachilleres.
1999 Cincuenta años de existencia. La institución celebraba sus 50 años de esfuerzo, dedicación, de mirar al futuro, y de sembrar día a día, lo mejor de sí misma. Si la vida en sí es motivo de alegría, mucho más se intensifica este sentimiento, cuando estos cincuenta años están llenos de buenas noticias. Todo un acontecimiento en el que se dan la mano el pasado y el presente, siempre unidos por el mismo proyecto.
2001 - 2003 En el
año 2001, después
de algunas modificaciones, el plantel abre sus puestas a las niñas y a las jóvenes. Nuevos aires en consonancia con nuevos tiempos. Un nuevo estilo, para el proyecto de siempre.
Presente y pasado se dan la mano. Con buen espíritu, compartiendo esfuerzos, sembrando valores, y disfrutando los logros, continuamos mirando al futuro con las mejores esperanzas.
|