VOLUNTAD Y DECISION

Las dos semillas

                Esta es una una historia muy curiosa. Se trata de dos semillas que eran muy parecidas, casi gemelas, y sin embargo siguieron caminos distintos. Pon atención, que se trata de algo muy interesante.

“Quiero crecer dijo la primera. Quiero que mis raíces se hundan profundas en el suelo y mis retoños rompan la corteza de la tierra que tengo encima. Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas y anunciar con mis brazos la llegada de la primavera. Quiero sentir el calor del sol y la frescura del rocío en mi rostro. Quiero vivir y dar vida. Entonces creció.

            La segunda semilla dijo: Tengo mucho miedo. Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé que encontraré en la oscuridad. Si me abro camino a través del suelo, puedo herir mis frágiles miembros, me castigará el viento, me dará fuego el sol y cualquiera podría pisarme o arrancarme. Me quedaré quieta, acurrucada en la tibieza del surco, hasta que vea con más claridad lo que debo hacer. Entonces esperó. Vinieron unos pájaros, empezaron a escarbar buscando comida, y uno de ellos encontró la semilla que esperaba y se la tragó”.

 

Así es

             Es cierto, hay que  tomar decisiones en la vida, ya que de lo contrario el fracaso es seguro. Los despistes suelen ser muy caros.

 

Haciendo caminos

            Dos semillas con las mismas posibilidades, pero toman decisiones distintas. La primera decide ser alguien y lo consigue con voluntad. La segunda decide ser conformista y nada llegó a ser. Lo mismo sucede con las personas. Todo es cuestión de decisión y compromiso personal. Cada uno será  el resultado de sus actitudes en la vida.

             Para crecer como persona tienes que establecer excelentes objetivos, esforzarte para conseguirlos, no conformarte con lo fácil y trabajar con perseverancia.